martes, 15 de diciembre de 2015

"Si te quiero" de Pedro Salinas

Si te quiero
no es porque te lo digo:
es porque me lo digo y me lo dicen.
El decírtelo a ti ¡qué poco importa
a esa pura verdad que es en su fondo
quererte! Me lo digo,
y es como un despertar de un no decirlo,
como un nacer desnudo,
el decirlo yo solo, sin designio
de que lo sepa nadie, tú siquiera.
Me lo dicen
el cielo y los papeles tan en blanco,
las músicas casuales que se encuentran
al abrir los secretos de la noche.
Si me miro en espejos
no es mi faz lo que veo, es un querer.
El mundo
según lo voy atravesando
que te quiero me dice,
a gritos o en susurros.
Y algunas veces te lo digo a ti
pero nunca sabrás que ese «te quiero»
sólo signo es, final, y prenda mínima;
ola, mensaje, roto al cabo,
en son, en blanca espuma,
del gran querer callado, mar total.

jueves, 30 de abril de 2015

"ABUELOS" de Angelina Gatell

La abuela y el abuelo
juntos pasean
cogidos de la mano
por la alameda.

El abuelo murmura:
"¡Qué bien le sienta
este pañuelo blanco
a mi morena!"

La abuela se sonroja:
"¡Si alguien te oyera...!"
Y le brilla la risa
como una estrella.

En cada arruga luce,
blanca, una perla
y en sus ojos se mece
la primavera.

La abuela y el abuelo
pasan y dejan
un rastro luminoso
por la alameda.

angelinagatell.com


miércoles, 23 de abril de 2014

"La Poesía es un arma cargada de futuro" de Gabriel Celaya


Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas.  Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

lunes, 7 de abril de 2014

"Me gustan las matemáticas" de José Antonio Hervás

Como ninguna otra ciencia 
Me gustan las matemáticas
Porque agotan mi paciencia
Con cuestiones enigmáticas
Confieso, sin estridencias,
Que me resultan simpáticas
Todas las circunferencias
Y demás curvas cuadráticas
Yo comprendo que la gente
Piense que soy diferente
Porque me gusta soñar
Con las series divergentes
Los números trascendentes
Y la función modular

miércoles, 25 de diciembre de 2013

"Nomenclatura y apología del carajo" de Francisco Acuña de Figueroa

La lengua castellana es tan copiosa,
En voces y sinónimos, tan rica,
Que con nombres diversos, cualquier cosa
O con varias metáforas explica
Monarca Soberano, y Rey... ¡qué encanto!
Todo es un mismo nombre repetido;
Y tres veces también con un sentido
Son, Pontífice; Papa, y Padre Santo.
Pero hay de grande aprecio entre los hombres,
Un cierto pajarraco, o alimaña,
Que tiene más sinónimos, y nombres
Que títulos tenia el Rey de España.
Yo, por tal de evitaros trabajo
De una investigación algo penosa,
Diré que esa alimaña, o quisicosa
No es el Papa, ni el Rey sino... el Carajo!
Miembro Viril, o miembro solamente
Le llama el diccionario... ¡Qué Mezquino!
Sus nombres en el uso más frecuente
Son el nabo, el zurriago, y el pepino
El cimborrio, la tripa, y el virote
(flores son de la Lengua Castellana)
el visnago, la pica y la macana
son como la mazorca y el cipote.

jueves, 19 de diciembre de 2013

"Es hielo abrasador, es fuego helado" de Francisco de Quevedo

...Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado;

...es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado;

...es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo;
enfermedad que crece si es curada.

...Este es el niño Amor, este es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!


martes, 17 de diciembre de 2013

"En defensa de las mujeres" de Bernat Etxepare , 1545

No habléis mal de las mujeres, por mi amor;
Si los hombres las dejaran en paz, no cometerían faltas.

Muchos hombres murmuran de las mujeres,
mentándolas ligera y deshonestamente.
Más les valiera estar callados,
la mujer no obra mal si no es por el hombre.

Pocos cuerdos habrá que hablen mal de las mujeres,
más honesto es hablar bien de ellas.
¿Por qué han de ser criticadas?
Grandes y pequeños, todos nacemos de ellas.

Culpar a las mujeres es flaca valentía,
igualarlas a todas por criticar a una.
Mejor si se callara quien así se comporta,
no merece que le hubiesen dado de mamar.

Quien culpa a las mujeres debería pensar
de dónde nacemos él y todos los demás,
le preguntaría si él lo hizo de mujer o no.
Sólo por ella, debería ensalzar a todas.

La mujer siempre es beneficio para el hombre,
de ellas venimos todos al mundo;
si ella no nos criase, moriríamos al nacer,
y cuando ya hemos crecido, aún la necesitamos.

Cuando estamos sanos, de su mano vestimos y comemos,
cuando enfermos, estamos perdidos sin ella,
cuando morimos, ¿quién nos llorará como una mujer?
La necesitamos a todas horas, no hay ninguna duda.

Donde no hay mujer no veo nada que me plazca,
ni el hombre ni la casa están cuidados,
reina el desorden en toda la casa.
No quiero el paraíso, si en él no hay mujeres.

Jamás oí que una mujer atacara primero al hombre,
sino que es el hombre quien ofende a la mujer.
La maldad proviene siempre de los hombres,
¿por qué se culpa entonces a la mujer?

Los hombres deberían tener mayor virtud,
yo la veo mucho más entre las mujeres;
hay mil hombres viles para una mala mujer,
para un hombre virtuoso hay mil mujeres.

Si hiciesen caso a los hombres, no habría una buena,
no pueden dejar de acosarlas a poco que valgan.
Pero hay muchas mujeres que los evitan,
porque la virtud es muy superior en ellas.

Nunca oí que la mujer forzara al hombre,
es el hombre quien persigue como un loco a la mujer.
Si alguna se acerca amorosamente a él,
¿deberá el hombre culparla por ello?

Dios ama a la mujer más que nada en el mundo;
bajó del cielo por amor a una de ellas.
Fue una mujer quien lo hizo hermano nuestro,
y por ella son todas las mujeres dignas de alabanza.

Yo pienso que la mujer es cosa dulce,
cosa encantadora en todos sus encantos,
procura gran placer de noche y de día.
Gran villanía es hablar mal de ella.

No hay en el mundo más hermoso y placentero
como la mujer desnuda bajo el hombre,
rendida con los brazos abiertos,
para que el hombre haga con ella lo que quiera.

Aunque la hiera con su dardo en medio del cuerpo,
se quejará menos que si fuera un ángel.
Relajado el dardo y sanada la herida,
el poder de su encanto los reconcilia.

¿Habrá nadie tan burdo que no lo reconozca,
y que sea capaz de culparla por ello?
No es hombre bien nacido quien así se comporta,
porque no reconoce el bien que la mujer le hace.